ÉXTASIS de Santa Gema Galgani en español


Éxtasis de SANTA GEMA GALGANI

ÉXTASIS 1
Por medio de una fervorosa oracioti a Jesús obtiene la conversión de un pecador. Ensalza la misericordia, de Jesús, se reputa indigna de sus predilecciones, anhela el paraiso (Cf. P. GERMAN, num 1).
[1899-1900]
Es hijo tuyo y hermano: sálvalo, Jesús. ¿.Por qué hoy no me atiendes, Jesús?
Muchas te ha hecho, pero más te he hecho yo. Sálvalo. Je-
sús, sálvalo. Has hecho tanto por un alma sola, ¿ ya ésta no la vas a querer salvar? Está bien, Jesús, no me digas eso.
A mí no me haces caso, ¿a quién debo recurrir? La sangre la has derramado por él como por mí. .. No me levanto de aquí: sálvalo. Dime, dime que lo salvas. Me ofrezco como víctima por todos, pero en especial por ése; te prometo de no rehusar nada ... ¿Me la concedes? i Es un alma L .. Piensa en ella, Jesús, i es un alma que te ha costado mucho! Se hará bueno, no lo volverá a hacer, ya verás.
¿Es salvo, Jesús, es salvo?
Eres justo, pero también misericordioso. No vengo a buscar tu justicia, sino tu misericordia.
¿ Me lo entregas salvo?.. Pues entonces ya no es hermano mío: él es ya bueno, y yo soy siempre mala. Quiero empero ser yo también buena. Has vencido, Jesús: siempre vences tú. ¡Triunfa, triunfa!, te lo pido por caridad.
Me doy cuenta, Jesús, peor que yo no la podías encontrar. Para tu mayor gloria ahora me lo das salvo: estoy contentísima. Si medieras uno por día, figúrate, Señor, [cuántos se salvarían]. ¡Oh, Jesús!, no abandones a los pecadores. Los miserables son los mejor recibidos ... Te pido por 'ellos y por mí. ¿Cuánto tiempo hace que no cometo ningún pecado? ¿ Pero es posible que los esté cometiendo a cada paso?
¿Estás satisfecho, Jesús, de mí? Teniéndote a ti contento, ya he contentado a todos. ¡Si supieras qué cargada estoy de peca­dos!. .. ¿ Que yo te basto? ¿ Pero cómo voy á bastarte a ti? Ven tú, Jesús, a reinar en mi corazón. j Santos del cielo, poned vues­tro empeño en hacerme ir cuanto antes al reino celestiaL.. con­tigo, Jesús!
¡Ah! ¡qué' trabajo el del mundo! j Ah, qué fastidio!
Pero no me eches en olvido los pecadores: quiero que los salves a todos... todos.
Esta tarde quedo esperando mis cosas y las tuyas, Jesús(1).
(1) Era, acaso, el jueves, y la Santa esperaba ansiosamente la hora en que Jesús la hacía partícipe de sus penas.

ÉXTASIS 2
Ruega por la salvación de los pecadores, ofreciéndose como víctima por ellos (Cf. P. GERMÁN, núm. XV).
[1899-1900]
¡Oh Jesús!, me pides amor y no lo tengo: me has robado el corazón. ¡Oh Mamá mía! , piensa tú en ello esta tarde.
Me estás diciendo siempre que quien sufre ama; luego esta tarde que he sufrido, te he amado, Jesús. La cruz la das, Jesús, a quien amas. Tú me tratas como te trató tu Papá. Jesús, me ha­ces beber el cáliz de tu Pasión hasta la última gota: dámelo a poco por esta vez.
Así que, Jesús, no abandones a estos pobres pecadores.Es­toy dispuesta a hacer cualquier cosa. Tú has muerto sobre la cruz: hazme morir también a mí. Todos son hijos tuyos: si son hijos tuyos, no los abandones. Yo, Jesús, los quiero salvar a to­dos. Pero si tú, Jesús, los abandonas, entonces ya no hay espe­ranza ... Esperaré hasta que me digas que los quieres salvar a to­dos... ¿Acaso no soy yo quien debe sufrir por ellos? Tómala, pues, conmigo. Pecadores tienes muchos, pero víctim~s tienes pocas.
Las víctimas tienen que ser inocentes, y yo no tengo nada de inocente. ¡Sálvalos, Jesús, sálvalos!
He cometido yo tantos [pecados], y has tenido misericor­dia .. : Espera, espera un poco más a castigarlos. Espera, Jesús; desahógate conmigo, desahógate, pero espera. Sea cualquiera el padecimiento que me mandes, nada rehuso.
¡Oh, Jesús!, ¿por qué esta tarde no quieres perdonarlos?
La víctima por todos los pecadores quiero serlo yo, Jesús. Anda, dímelo, Jesús, que los quieres salvar a todos. Y tu Mamá, ¿qué te dice? Cualquier clase de padecimientos que me mandes,todo lo acepto. Ellos te ofenden, y tú desahógate conmigo. En la cruz has muerto también por ellos; espéralos, Jesús. Pecadores tienes muchos, pero víctimas, pocas. Conténtame, Jesús: espera. Se podrían convertir.
Mamá mía, piensa tú en Jesús, dile ... Jesús, conténtame: espera, espera ... Voy a ver si lo logro yo; sufriré mucho. Todos somos' hijos del mismo Padre, ¿ por qué, pues, no los salvas?
Demodo que por ése ya he conseguido algo, ¿lo has perdo­nado hien? ¿Dices, Jesús, que ya no puedes más? Desahógate conmigo. Quiero ser toda víctima por los pecadores, quiero vivir víctima y quiero morir víctima.

ÉXTASIS 3
Ruega por la conversión de un pecador (1).
Martes, 9 de enero de 1900, a las 3 de la tarde.
El 9 de enero, a las 3 de fa tarde, vi a esta jovencita [Gema] de rodillas, con las manos juntas, los ojos cerrados, en silencio. Luego principió:
Jesús mío, ¿no es puro mi corazón? Antes que ofenderte, dé­jame morir ahora mismo, que me parece estar en tu gracia. Tengo tantas cosas que decirte... (aquí se paró por un ratito). Aquel pecador (silencio), no, no quiero ver [pausa), ese pecador ha pla­gado tu Corazón de pecados. Yo, ¿ te recuerdas cuando . te dejaste ver por mí crucificado? También yo te había colmado de peca­dos (pausa), y tuviste compasión de mí. Ten también compasión de este pecador, y así como me llamas a mí tu pecadora, Ilámale también aél tu pecador.
Esa cruz, ¿qué cosa significa, Jesús? Tu Madre llora, y tú no me respondes. ¡No lo abandones! Me lo han recomendado personas que le quieren bien, y yo te lo recomiendo a ti. ¿Qué harías si perteneciese a personas que me quieren hien? Yo no puedo cambiarle: Jesús mío, no tengo nada que darte (pausa). ¿Me dejas tan pronto?
(1) Este y los dos éxtasis que siguen son referidos, con sus circunstancias, por doña Carlota 'Puccínellí en el proceso ordinario de nuestra Santa (Summar. super intro~uctione, pág. 210.212).

ÉXTASIS 4
Insiste por el mismo pecador, ojreciendo al mismo tiempo su vida por todos.
Viernes, 12 de enero de 1900
El 12 de enero de 1900 vi de nuevo a esta jovencita derodi­llas, con las manos juntas y los ojos cerrados, que decía:
Jesús, te daría mis manos y mis pies, pero no puedo, porque me ha sido prohibido por el Confesor. Toma mi corazón, que es lo que puedo. Dame de padecer cuanto quieras: llena de. pena el corazón, Jesús.
Luego quedó .sin aliento y cayó por tierra. Se la sostuvo y comenzó 'a sufrir, y' después de un breve silencio dijo:
Tú sufres, Jesús, hazme sufrir también a mí, no hagas caso de mi carne, que es enemiga de mi salvación (pausa). Jesús, aquél (pausa). ¿No has dicho tú que has muerto por los peca­dores? (pausa). Es hijo tuyo. i Obstinados pecadores! Pero lue­go, cuando (pausa). Querida Madre, tu oficio es rogar en el cielo por los pecadores (pausa). ¿Quieres irte, Jesús?

ÉXTASIS 5
Dice que está pronto a- sufrir cualquier clase. de penas por el mismo pecador que tiene entre sus manos, e invoca la divina misericordia.
Viernes, 26 de enero de 1900
El 26. de enero de 1900 vi de nuevo a esta jovencita de ro­dillas, . con. los ojos cerrados y la mano derecha llagada, como si un clavo la hubiese atravesado; pero cuando vi la una, no me atreví a mirar la otra, tan confusa quedé, habiendo dudado antes de estas cosas. Gotas de sangre corrfan por su frente. La sangre era roja yc~ara (1) y ella suplicaba:
Jesús, ese pecador lo tengo entre mis manos, yo te me ofrez­co a mí misma. Tengo todos los permisos, puedo ofrecértelo todo. Haz lo que quieras conmigo (pausa). Está en mis manos; yo daré cuenta de él. Lo veré salvo. No quiero justicia, sino misericordia (pausa). Sí, he recibido todos los permisos: puedo sufrir. La cruz la soportaré, porque es cruz tuya (pausa). Los padecimientos son los tuyos (pausa). He vencido, levántame y Ilévame contigo (pau­sa). Quiero ir contigo.L1évaine contigo (pausa). Te quiero mu­cho, Jesús (2). -
(1) En su carta del 29 de enero de 1900 al P. Germán, la señora Cecilia nos da otros pormenores: «El pasado viernes, mientras hacía la hora de guardia, vertía tanta sangre de la cabeza, que cada pelo tenía una gota, de forma que caía hasta el suelo; la derramaba por la llaga que tiene en el lado izquierdo y por las manos, y tanto, que empapé un pañuelo. Si esto es histerismo yo no lo sé, pero me parece que se equivocan. Pero, bueno, dejemos estas cosas en manos de Dios; Él solo lo sabe y lo conoce bien; ella, pohrecita, sufre mucho, porque querría ser monja, y monja Pasionista; que Jesús la ayude». .
(2) Doña Carlota Puccinelli prosigue contando otro éxtasis de- Gema: «El 20 de julio de 1900 vi a esta jovencita sohre una butaca, Un sudor de sangre le coma por la cara. Parecía un ángel. Luego se puso a hahlar como si tuviera una persona al lado, diciendo: «Se está hien, Jesús, cuando se sufre. Jesús, aquel pecador lo teago sobre mis espaldas».» (Op. ci., pág. 212.)

ÉXTASIS 6
Quisiera entrar en el Corazón de Jesús o habitar en el sagrario: vive y sufre por Jesús, que la hace feliz en la tierra (Confróntese P. GERMÁN, núm. XXXII).
[Viernes] 16 de marzo [de 1900]
Ábreme, Jesús,. tu corazón, para que pueda entrar en él. i Oh, Jesús I, tú que ves todas mis necesidades, ¿ por qué tardas en oír mis súplicas? Yo te quiero, Jesús, ¿por qué en vez de co­municarte a mi corazÓn en secreto, lo haces tan abiertamente?
Te entiendo lo mismo ... Durante este tiempo (1) en que todos en la tierra gozan... y en el paraíso se alegran, ¿ me quieres dejar a mí sufriendo aquí sola? ¿ No has de tener un rinconcito para mí, Jesús? ¿Por qué no me haces lugar en tu morada del sagra­rio? ¡Ea!, Jesús, conténtame.
¿Qué necesidad tienes tú de mí? ¿No ves, Jesús, que con ese mismo poder de amor puedes decir que estás siempre en mi co­razón? ¡Oh, Jesús!
Sí, Dios mío, te quiero. Lo que hago, lo hago por ti. Si velo, estoy siempre contigo; si como, como por ti; si sufro, sufro con­tigo: tú serás siempre mi único consuelo, Jesús. Si me siento abatida, te llamaré siempre a ti. Quiero vivir de fe y deespe­ranza; no' me importa que no te vea sobre la tierra : . me. basta con que te vea en el cielo. Mi respiración, Jesús, es para ti: sólo te busco a ti.
Sí, Dios mío, sí; no permitas al menos .que este lodo de mi cuerpo Ilegue a rebelarse contra tu voluntad... ¿Qué es, Jesús, este fuego que me invade todar Gozo, Jesús, gozo ... Jesús ....gozo. Quisiera estar así por toda una eternidad ... Dios mío ... si tan felices nos haces en la tierra, ¿qué será en el cielo, que­rido Jesús?
(1) Alude prohahlemente al año santo de 1900

ÉXTASIS 7
Con Jesús Crucificado sufre, con Jesús Sacramentado ama. Hoy la cruz, mañana las llagas: quiere ser una víctima sola con Iesús. Suspira por el Paraíso. (Confróntese P. GERMÁN, núm. XXVflI).
Jueves, 29 de marzo de 1900
¡Oh, Dios, estoy cansada, pero un poco de fuerza! Todo cuanto suceda, ¡oh Jesús!, todo para. ti. Puedo escoger libremente, Jesús, o esta tarde o ahora, pero el deseo del Confesor es éste: que me muestre fuerte esta noche.
¡Oh, Jesús, Jesús!, oye qué pregunta me hace el Confesor: «Mas, ¿qué haces cuando estás delante de Jesús?» Si estoy con Je­sús Crucificado, sufro; si con [Jesús] Sacramentado, amo.
¡Cuánto me quejé ayer, Jesús, porque me dolía la cabeza! Si hemos de sufrir, suframos juntos. ¿Quién habrá sufrido más: Ayer con la cabeza, hoy con la cruz, mañana con las llagas.....tú por mi amor o yo por el tuyo? Hoy la cruz y mañana las llagas: ¡qué espectáculo se me presenta delante! Si estás crucificado sufro contigo.
¡Oh, Jesús!, casi siempre que te busco, te encuentro sobre la cruz!... Meditar tu Pasión, ¡oh, Jesús!, ha sido siempre el consuelo para las almas santas, y yo... ¿por qué tengo miedo de sufrir? ¡Tantas veces, ¡oh, Jesús!... . ¡Oh cruz santa!
¡Qué hermoso eres, Jesús!... Pero si te dejases ver como eres en el cielo, yo moriría. Pero, dime, Jesús, ¿no sería una hermosa muerte?.. Rompe pronto esta cadena que me tiene su­jeta al mundo.
¡Hoy la cruz, mafiana., [las llagas]! ¿Cuándo, cuándo, Je­sús? ¿Por qué quejarme? ¡Demasiado amable es para mí cuanto me viene de tus manos!... ¡Cuánto se engañan los que creen que el padecer es una... [desventura]!
¡Y yo me quejo tanto, Jesús! Y el Confesor me dice que vea si padezco yo tanto por tu amor, como tú por el mío. ¡Y, a la verdad, no hay ni punto de comparación!
Esta noche, Jesús, quiero sufrirlo yo todo, y si tú quieres sufrir también, sufriremos juntos. Queremos ser una sola vícti­ma: ¿qué te parece, Jesús? Dame fuerza, Jesús; no te pido otra cosa.
Quisiera pedirte tantas... quisiera pedirte la del conven­to (1); pero, ¿cómo no me respondes? Si quieres que yo vaya (2), estoy pronta al sacrificio.
(1) El monasterio de las Pasionistas, que hahía de fundarse en Luca.
(2) A las Carmelitas del Burgo de Mozzano, donde quería meterla el Con. fesor(vid. Epistolario, cartas 3 y 4 al P. Germán).

ÉXTASIS 8
Incite. a los Ángeles a que adoren a Jesús Crucificado' y recojan su San­gre divina. Las espinas, la cruz y los clavos que se venguen en ella y dejen libre a Jesús (Cf. P. GERMÁN, núm. XXVIII).
Viernes,30 de marzo de 1900
¡Pasión de Jesús!....Ángeles del cielo, inclinaos todos con-­migo ante la Pasión de Jesús. Recojamos juntos la Sangre de Jesús ...
¿Quién más afortunado que yo.....Jesús?.. ¡Pasión de Jé­sús!....Entre tú y yo sólo [Jesús]... Corramos todos a Jesús en la cruz ... ¡Un Dios crucificado!.. ¿Y todavía, Jesús, tendré va­lor para resistirte? .. Cerca de ti no hay sufrimiento ... Ea, venid todos a recoger la Sangre de Jesús, derramada por nosotros con tanta abundancia; y yo, la última de tus siervos, ni una gota he derramado.
Adoro, Jesús, esa tu Sangre derramada, y espero, ¡oh, Je­sús!, que no la habrás derramado en vano para mí.
¡Oh, cielos! i Jesús muere!...Yo quiero, Jesús, morir contigo también... ¡ Oh, espinas; oh, cruces; oh, clavos! ¿Cuántas veces os lo voy a decir? Vengaos sobre mí, no sobre Jesús.
Muere Jesús, pero a mí me da la vida. ¡Pasión de Jesús!...

ÉXTASIS 9
Compadece a María Santísima, afligida por la muerte de Jesús y las injurias que se le hacen. Le ruega con insistencia por la conoer­'sión de los pecadores; se _ goza en presentarle algún consuelo. con sus efectos; le recomienda calurosamente la familia Giannini (q. P.GERMÁN, núm. XXXI).
Sábado, 31 de marzo de 1900
Dime, Mamá mía: ¿qué es lo qué hiciste cuando viste a tu Jesús coronado ?, ¿qué hiciste, qué es lo que sintió tu corazón?...
¡Ah! Ya entiendo, ya entiendo... fué un dolor demasiado gran­de... ¡Qué diferente tu corazón del mío! ...!Qué dolor el tuyo! ... ¿Qué voy a hacer yo hoy aquí? .. Jesús ha muerto, y-tú, Mamá mía, lloras. ¿Qué haré? ¿A quién hablo y a quién tengo hoy aquí conmigo? .. No soy digna, Mamá mía.. de que tú estés con­migo ... Pero, ¿no me engañaré? ¿Será de verdad la Mamá de Jesús quien está conmigo?
¿Por qué lloras?.. ¿ Cuál es la causa que te hace llorar? Si lloras porque ofenden a Jesús, consuélate, Mamá mía: yo haré todo lo posible para que no sea ofendido; trabajaré 10 indecible para que dejen en paz a Jesús.
¿Y me preguntas, Mamá mía, qué cosa es la que me impele a amar tanto a Jesús? ¿Y no sabes lo que me ha prometido? Que si le acompaño en las p~:mas, le acompañaré también en la gloria, No temas, Mamá mía, que yo lo sacrificaré todo: palabras, pen­samientos, dolores, con tal de que no sea ofendido [Jesús].
Pero, ¿por qué te encuentro tan afligida, Mamá mía? .. ¿Es porque olvido ... ?
Es verdad... y hoy, Mamá mía, lloras por los pecadores ... j Pecadores malos, dejad de crucificar a Jesús,.pues al mismo tiempo crucificáis también' a la Madre!
¿Abandonar esa alma? Pero, ¿qu~ es lo que dices hoy, Mamá mía? ¡Oh, no!; es un alma de Jesús. ¿ No ha derramado [Jesús] toda su sangre por ella? ¡Ay! , sí: ¡la abandona! ... Es verdad, la tenía olvidada estos días; ¿ es por esto por lo que la quieres abandonar? .. No, no; quieta, vete a aplacar a Jesús.
Pero Jesús obedece siempre a su Mamá.
¡Pero si eres omnipotente! (1) ¡Oh!..antes de abandonar un alma, Mamá mía ... Pero, ¿es posible que Jesús quiera aban­donar un alma?.. ¡ Ea.! , Jesús, que tuvo compasión de aquel ladrón ...
Ya lo sé, Mamá mía, quién es, pero no lo quiero ver.....Cuando esté salvo, entonces le veré.
Pero, ¿qué es lo que haces hoy, Mamá, tú que intercedes siempre por los pecadores?.. ¿ Es que has dejado tal vez de ser madre? ¡ Imposible! ... ¿ Y no te acuerdas de las palabras de Ga­brielito: que cualquier cosa, por difícil que sea, si es puesta en tus manos, la consigues? (2).
¡Oh, Mamá mía, ¿me quieres dejar hoy tan afligida?! Prométemelo, si te es posible; obtenme de Jesús lo que me obtuviste el sábado (3); ¡ verás qué contenta me pongo!
¿Quieres decirme, Madre mía, por qué, cuando te veo, apa­reces tan afligida, y luego que te miro te pones un poco más conienta? Pero, ¿ es que soy yo acaso capaz de aliviar en algo tu dolor? Si esto fuera verdad, no querría dejarte nunca.
Mamá mía, si hallas un poco de alivio estando conmigo, esta noche vamos a estar juntas... pero consígueme de Jesús lo que me conseguiste el otro sábado ... Otra cosa, Mamá mía: ¿qué sentía tu corazón cuando estaba con Jesús? ¡ Qué diferencia tan grande del mío! ...
Mamá mía, ¡y tener que estar hoy sin sentir nada, ni una vez, a Jesús!... ¿Qué importa? Mañana lo estrecharé contra mi corazón (4).
¿Y me pides que esté contenta?.. Estate contenta también tú, y luego lo estaré yo también. Acaso no me queden ya más que algunos sábados, y luego, ¿quién sabe si nos volveremos a ver? .. Mamá mía, ¿me dejas? .. ¡Ya me encuentro otra vez sin madre!
Lo último, otra cosa más quiero decirte, que no podría decir a Jesús: no me sé explicar, pero atiende.
Será así, Mamá mía; no se lo podría decir a Jesús. Te re­comiendo, Mamá mía ... mi familia y ésta. Di a Jesús que la ayude en los momentos de prueba; si la mano de Jesús debiera pesar alguna vez sobre ellos, aquí estoy yo: que descargue sobre mí.
Esto te lo pido con mucha insistencia, mucha; díselo a Jesús, que es una cosa grande(5)...

(1) Omnipotente por gracia, estp es, por el poder de su intercesión, según ex­plican los santos doctores: Quod Deus imperio, tu prece, Virgo potes.
(2) Son palabras de San Gabriel de la Dolorosa, que Gema llama tiernamente Gabrielito.
(3) La conversión de otro pecador.
(4) En la .santa Comunión.
(5) Nota aquí oportunamente el Padre Germán: «Dichosa en verdad esta bienhechora familia, por la que Gema tanto rogó en la tierra, y por la que ahora sigue rogando en el cielo. Centuplicado os devolverá esta vuestra protegida lo que en la tierra hicisteis por ella». Palabras que se ven confirmadas por el testimonio que don Mateo Giannini dió en el proceso apostólico de Pisa: «Por mi parte, creo un deber decir que, habiendo tenido cinco hijos en la guerra, expuestos a los mayores peligros, todos volvieron sanos y salvos, y uno que, estando destinado, no se vió en peligro, creo que también él volvió a- mí por gracia de Gema, que tanto rogaba por nosotro-s; y creo que al favor de Gema se debe' el buen éxito de todos mis hijos, que son mi consuelo, comulgan todos los días y trabajan en la acción cató­lica, mientras de las hijas cinco son monjas, una ha quedado en casa y otra se casó» (Summ. super virtut., n, XX, 2).

ÉXTASIS 10
Se alegra con la visita de Jesús, al que pide antes que nada la salvación de su alma, y luego sufrir; pero en secreto; dice que está dis­puesta a ingresar en las Carmelitas aunque representa par,! ella un gran sacrificio (Cf. P. GERMÁN, núm. XX).
Lunes, 2 de ahril [de 1900]
¿También hoy, Jesús, también hoy? ¡He aquí hoy también ­a Jesús!.. . Ven, ven, Jesús, que te deseo noche y día., no deseo más que a Jesús, a Ti ... Al cabo, después de dos días, te he podido volver a ver... Sólo tú, Jesús, puedes tenerme - contenta; no te esperaba hoy, Jesús ... Muchos, Jesús, me preguntan: «Pero, ¿qué haces tanto tiempo delante de Jesús?» Y yo les respondo : «¿Qué hace una pobrecita delante de un gran señor ?»
Tengo necesidad de todo. ¡Oh, Jesús!... Dime que está se­gura mi alma, que me la salvarás, y quedaré contenta. - ¿Qué será , de mi pobre alma?
Hoy, Jesús, no tengas prisas, pues son muchas las cosas que tengo que decirte. Oye, Jesús: antes que - nada te pido que los dolores que Tú me mandes el jueves y el viernes sean entre Tú y yo solos, Jesús. Si me mandas también las señales (1), lo sen. tiría mucho... ¿ Quieres darme este gusto, Jesús?.. Hazme sufrir mucho, pero que sea en secreto, entre Tú y yo solos ... También hoy estás otra vez conmigo; - mas, ¿ no me engañaré? Mis ojos no me engañan, ¿verdad?
Quisiera hablarte, Jesús ... pero, ¿ si no me respondes ... ? Qui­siera hablarte del Burgo(l); dime algo, Jesús: ¿has decidido en absoluto mandarme allí?... ¿ No me respondes? Si lo quieres, este sacrificio ya está hecho desde hace varios días; pero no es uno solo, sino varios: tener que dejar el Confesor, j oh, Jesús ! ; tan alejada del Confesor, privarme de lo que tú gustabas tanto que le hiciese saber ... ¿Por qué no me respondes? Siempre que te hablo de estas cosas te callas.
Pero hoy, Jesús, hoy no té esperaba, Jesús .....!Qué contenta estoy! ¡Mucho, Jesús, mucho! ... Jesús, Jesús, no me dejes. Tengo que decirte muchas cosas; j no me dejes tan pronto!...¿Volveras? Y me dejas as?
¡Ya estoy otra vez sola! ...
(1) Con el nombre de «señales» designa Gema especialmente las llagas.

ÉXTASIS 11
Feliz en hallarse con Jesús, le expresa el deseo que tiene de padecer por Él, pero le ruega que nada se trasluzca al exterior. Saluda con alborozo a la cruz, anhela el martirio y ruega por los peca. dores (Cf. P. GERMÁN, núms, VII y XXX).
Jueves, 5 de ahril de 1900
¿También hoy, Jesús? Ea, ven, Jesús: siento tu proximidad. Ea, Jesús, ¿por qué procedes así? Mira, Jesús: cuanto más Tú te alejas, tanto más yo te siento. Sólo a ti te quiero, Jesús, y a nadie más. Siento tu proximidad; ea, déjate ver. ¿No quieres dejarme oír hoy tu voz? Dos días, Jesús, llevo deseando estar contigo.....
Míralo, mira aquí a Jesús; ahora te veo y te siento ...
¿Que qué quiero? ¿Qué quiero de ti, oh, Jesús? Piensa, Jesús, que hace dos días que no te veo; ¿cuando luego tenga que verme privada de ti para siempre? ..
¿Que qué quiero? Pero, ¿por qué insistes en saber qué es lo que quiero? Me avergüenzo, sí, Jesús ... pero yo sabré castigar bien esta mi mala lengua. Una cosa quiero decirte, Jesús, pero que no la entiendo ... Unas horas más y comenzará tu Pasión (2) ... y el Confesor quiere que yo te repita las palabras que dijo Santa . Catalina de Sena: Si quieres que suframos solos, bien; que pueda sufrir mucho, pero contigo. ¿Te gusta así, Jesús? Sufro más, ¿sabes? Contigo es mi sufrir, Jesús; pero cuando se acerca. el viernes, ya te lo he dicho más veces, es para mí un día de fiesta, mas no para ese maldito ... (3).
Fortaléceme, . pero con tu fortaleza... ¿ Ves, Jesús, a esta pobre criatura, que tienes tantas veces delante? ¡ Oh, cuántas veces ha hecho lugar a ese maldito! j Cuántas veces invoco a tu Mamá inmaculada! Pero ... ¿qué haré, Jesús? ¿Dejo de hacer la meditación por entretenerme contigo?
Tienes razón: por más que medite por la noche, es ahora cuando tengo que hacerlo.
¿Cómo estar delante de Ti, oh, Jesús, y no decir nada a esta cruz? ¡Oh, cruz- santa! Contigo quiero vivir y contigo quiero morir. Amo, sí, la cruz, porque sé que la cruz está sobre los hombros de Jesús.
Sí, Jesús, si me pones esa cruz sobre los hombros, caeré a tierra. El Confesor me' dice, además, que no valgo para nada; yo lloro y me abato.
¿Es posible, Jesús? Esa cruz, ¿es de verdad la que llevaste sobre tus hombros? Pero sí, la quiero; ahora mismo te la tomaría, Jesús. Por más que el mundo diga, yo estoy contenta coñ ella, Jesús.
y cuando llega el preciso momento de cargar con ella, no puedo: el Confesor no lo quiere. Te la cogeré esta tarde; no lo quiere la obediencia. ¿Te disgustas cuando te pospongo a la obe­diencia al Confesor?
Otra cosa quiero decirte, de la que haces como que no te acuerdas: dime, Jesús, ¿te agradó lo que hice la otra noche?
¿ Mucho? ¿ Y no me hablas de ello? Al Confesor le agradó mucho. ¿Lo quieres saber? Me dijo: «Muy bien»; j pero cuánta violencia tuve que hacerme! Tú que' lo veías ... Pero supe vencerme por tu amor. No se lo habría dicho ni siquiera al Confesor, pero me lo pidió por tu amor, y ¿ qué no haré yo por amor tuyo?
A veces el Confesór me dice qué sería si sufriese el martirio por Ti; j qué hermosa muerte!... j Si me viera muerta a tus pies! Pero sin que nadie lo supiera ...
Perdóname, Jesús, pero es que, cuando me hallo delante de Ti, me olvido de lo que soy; mas no de las veces que te he hecho llorar. .
Tendría que recomendarte mi gran pecador; pero no pienso, Jesús, que lo primero que debo hacer es recomendarte una gran pecadora.
Cuando esté salvo, Jesús, entonces sí; ahora no. ¿No me respondes? ¿Cómo sufres así, Jesús? ...
(1) El Burgo de Luca o Burgo de Mozzano, donde el Confesor quería mano darla entre las Carmelitas descalzas (vid. Epistolario, carta 3 al P. Germán).
(2) La Pasión de Jesús, que a partir de la tarde del jueves se renovaba en el alma y cuerpo de nuestra Santa.
(3) Alude a las molestias que recibía del demonio.

ÉXTASIS 12
Al contemplar a María Santísima ál pie de la cruz, unida en un mismo sacrificio a su divino Hijo, siente que el amor hacia la cruz creo ce en su corazón. En la proxima Semana Santa lo sufrirá todo por los pecadores (Cf. P. GERMÁN, núm. XXX).
Sábado, 7 de abril [de 1900]
¿Dónde te encuentro, Mamá mía? Siempre al pie de la cruz de Jesús ....!Qué pena, Mamá mía, cuando viste muerto a Je­sús! . .. ¡Cuando lo viste puesto en el sepulcro y te debiste se­parar de Él!
Pero, ¿es posible? ¿Cómo pudo ser .que sufrieras tanto por mi culpa, Mamá mía? ¿Cómo pudo ser, Mamá mía, cómo pudo ser. ... ¡Pobre Jesús……Dime, ¿ que sentiste…..al ver a Jesús clavado en la cruz?.. Mamá mía, haz que conozca la cruz; pero no la de Jesús... sino la que tengo yo que abrazar; házmela conocer ; que pueda decir: ¡Todavía más, Jesús, más, más, más ... un mas, Jesus.
¡Madre mía, oh, Mamá mía! ¿Y los pecadores? ¿De quién son hijos? Son hijos tuyos.
Todo, todo cuanto sufra esta. semana... todo por ellos; ya hemos llegado a esta semana. Pues eres madre de los pecadores, ¡ea!....dalo a conocer, Mamá mía.
¿Quién habrá que no te compadezca, Mamá mía? Lo veo, no te cansas de mirar esas llagas.
¿Cómo ha de ser posible que no te ame, habiendo padecido tanto por mí? ¿Quién habrá que no te compadezca en tus dolo­res? j Si pudiese! ...
¡Oh, qué pena la tuya!....Jesús está desconocido. ¿Qué ha­rías? .. ¡Oh Dios!....Jesús ha muerto, la madre llora, ¿y sólo yo quedaré insensible? .. No veo un sacrificio solo, veo dos: ¡uno de Jesús, y otro de María!....!Oh Mamá mía!, quien te viera con Jesús no sabría decir quién era el que expiraba primero: si tú o Jesús.

ÉXTASIS 13
Se goza en descansar sobre el Corazón de Jesús, de quien nada podrá separarla ya. Abraza de buena gana todos los padecimientos que Jesús quiera darle en la próxima Semana Santa (Cl: P. GERMÁN, número VIII).
Domingo de Ramos, 8 de abril de 1900
Te siento……¿También hoy has querido acordarte de mí? ¡Oh, Jesús, Padre de misericordia, gracias te doy!... ¿Quién me separará de ti? ¿ Por ventura la tribulación?, ¿ acaso la cruz? ¡Oh, Jesús!, yo te siento... siento que tu sangre corre por mis venas; te siento, Jesús... ¡Oh Jesús!, qué contenta estoy, qué contenta, Jesús, al verme después de tanto tiempo y de tanto combatir reposando cerquita de tu corazón. Estoy fatigada, Jesús, después de tantas noches como ...
¡Qué hermosos días se acercan, Jesús! ¡Qué días tan her­mosos, Jesús! Aun no me has dado, Jesús, signo alguno de la proximidad de tu Pasión.
¡Oh, Dios! ¿Cómo podré, Jesús? ¿Cómo haré, Jesús? ¡Oh, Dios! ¿Quién me ayudará, Jesús mío? .. (y cayó por tierra). ¡Há­gase tu voluntad, oh, Jesús'! ¿Qué haré sin tu ayuda, qué haré, Jesús? Ánimo, ánimo, Jesús, que luego ...
Conque, Jesús, ¿quieres que estos padecimientos, estos do­lores los abrace todos? ¡Sí, Jesús!, los abrazo todos de buena gana, porque son los mismos padecimientos de Jesús.
¿Cuándo, Jesús, cuándo? ¡Oh bien, Jesús, oh bien! Y tú, estarás siempre conmigo, ¿verdad, Jesús?....

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Manantial Divino said...

Oración en momentos de angustia y gran necesidad pidiendo un favor a Santa Gema Galgani
Autor Manantial Divino
Dra Angie Ware

Oh Santa Gema si con esta oración lograra conmover el cielo para conseguir el favor de Dios
Oh si con ella alcanzara la gracia de aliviar mis penas
Cantaría de gozo uniendo mi voz junto a los coros angélicos, dando gracias a Dios por su misericordia.
Aparta Señor de mi alma toda impureza, y que llueva sobre ella tu gracia.
Por la intercesión de tu santa virgen Gema concédeme los favores que tanto necesito .
Oh Dios mío que tus Ángeles y tu virgen santa me asistan en esta necesidad. Así como los Ángeles asistieron a Cristo en el momento de la tentación.
Vengan tus santos y tus Ángeles a socorrerme
Oh Santa Gema que cuando estabas de rodilla, llegaba tu oración al cielo y nunca podía ser ignorados tus ruegos.
Que al juntar las manos para orar el mismo Dios prestaba atención a tus suplicas.
Oh Santa Gema adornada por Dios de una gran pureza, cuanto quisiera que mi alma te imitara por un momento volverme sagrario donde el mismo Dios habitara. Y así experimentar la grandeza de su Divina Presencia.
Y es que los santos son privilegiados hijos de Dios que tienen la dicha de la comunión Divina.
Por tan grande gozo con que fuiste favorecida te ruego que vengas a mi Auxilio y me liberes de todo mal .
Que como un niño en brazos de su Padre sea asistido por el mismo Dios con la gracia que necesito.
Mírame con misericordia Dios mío. Que no me pierda en el camino y no me dejes seducir por las pompas del mundo, Que amándote te imite.

Oh Santa Gema Modelo de juventud , con el corazón ensanchado de amor por Cristo. Que corazón como el tuyo conteniendo tanto amor divino no compartiría sus gracias para beneficiar las necesidad de sus hermanos ?.
Oh no me digas santa mía que por ese amor que experimentaste de Cristo vas a negarme la gracia que te pido.
Oh santa Gema que en esta vida trascendiste a la otra viviendo en comunión Divina.
Asistida por los Ángeles y por los santos de Cristo , lograste la amistad divina con el Santo Gabriel , Oh cuanta dicha al experimentar la ayuda de tu buen amigo celestial. Como un cuerda lanzada del cielo prontamente para asistirte. Oh dichosa gracia la comunión de los santos.
Tu mirada espejo del amor de Cristo , privilegiada subiste por la escalera preparada para los santos junto al amado
Ni la tumba pudo contener tanta dicha que desbordada de gozo divino compartiste tus gracias a tus devotos .
Como dice Romanos 8 Nada pudo separarte del amor de Cristo
ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios.
Saliendo de la morada terreste heredaste al mismo cielo.
Oh Dios de infinita caridad, por el amor que le exprésate a tu Sierva Gema alivia mis necesidades temporales

(Pedir la Gracia que se necesita)
Ruega por mi Santa Gema , piedra preciosa tallada por el gran escultor , dibujada con el pincel de los Ángeles, espejo puro del creador, criatura que te dejaste moldear por el alfarero para ser vasija de uso santo.
Ruega por nosotros que aun nos encontramos en este valle de lagrimas, Compadécete de la necesidad que confiadamente deposito en tus manos , para que me alcances del Supremo Santo la gracia que tanto necesito
Pluma de la mano de Dios , totalmente de ti misma vaciada. De gran riqueza interior Ruega por nosotros te lo suplico Por Cristo, nuestro Señor.Amen

http://www.manantialdivino.com/id623.html
Un saludo fraterno , bendiciones+

Glenn Dallaire said...

Estimado Manantial Divino,
Gracias por compartir las bellas oraciones de Santa Gemma. Rezo para que Santa Gema siempre estar muy cerca de usted y sus seres queridos, y puede que le llevará cada vez más a Jesús, su Esposo amado.

Santa Gemma, ruega por nosotros!
Glenn Dallaire

Gema said...

Me ha encantado pasar por aqui.

Soy devota de Santa Gema.

He estado 2 veces en Lucca, la ultima este pasado mes de Julio.

Felicitaciones por esta maravillosa pagina.

Manantial Divino said...

Santa Gema ora por nosotros

Amparo M. Acevedo said...

.. cada palabra se cuela por los ojos y suavemente llega al corazon donde habita como flama que invita a la entrega, como ancia que despierta la necesidad de Jesus y la Santisima Virgen Maria en nosotros. Ejemplo, aprendisaje, enseñanza.
Santa Gemma eres bello ejemplo de entrega, Dios me permita tener un corazon donde Jesus pueda habitar y ser amado siempre. Me arropo bajo en manto de La Santisima Virgen Maria.
Gracias por esta pagina hermosa.
Amparo

Henry David said...

GOD BLESS YOU, FOR ALL YOUR JOB,
THANK YOU, FOR PUT IT TO THE SPANISH

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